CENTRO CULTURAL
Ilustración por Ana Delgado
FUNDACIÓN MALPENSANTE
carrera 23 #73-27 / Bogotá - Colombia
@revistaelmalpensante @sillaverde / coordinacion@sillaverde.com.co
Casa Malpensante: una sede espiritual para hacer delicias con la materia gris.
Tras el décimo aniversario de El Malpensante, en 2006, la mirada editorial de esta publicación se volcó en la realización de festivales que entonces llevaban el nombre de un avión de caza, el F10, el primero realizado ese año. Después vino el F11 en 2007. Orquestados por las manos expertas de Rocio Arias Hofman, su quehacer desde entonces ha marcado la calidad y el espíritu de los contenidos de El Malpensante en su salida de las páginas a las calles del mundo.
Los festivales iniciales se acompañaron además de las llamadas “Acciones Malpensantes”, en las que distintas voces bien informadas conversaban sobre temas de urgente resolución: ¿cómo impulsar créditos más amplios a los más necesitados?, ¿qué hacer para no desperdiciar las regalías petroleras en el país?, ¿cómo incentivar la investigación científica colombiana?, y así.
Para los editores era clara la responsabilidad de idear contenidos que saciaran las necesidades de una audiencia vibrante, cuya voracidad literaria ya estaba probada. Los lectores estaban ansiosos por conectarse de forma más directa con las voces que leían en el papel.
Llegado en 2009 el tercer año de estas francachelas, y el cumpleaños 13 de la revista, Rocio propuso a los malpensantes abrir una sombrilla que articulara tanta energía creativa. Se creó entonces la Fundación Malpensante, que daría asiento a este sueño.
Así, en la edición 101, la revista anunció el lanzamiento del proyecto: junto a la Fundación se abría, como decía en la nota editorial, “una sede espiritual propia” que el equipo nombró la “Casa Malpensante”. El proyecto sería un laboratorio creativo y de producción de iniciativas, un centro de investigación y de gestión cultural y, en fin, un lugar donde “medir el aceite a las ideas locas, o no tan locas, que muchos tenemos a diario para desaburrirnos”.
Y si las sedes espirituales importan, las espaciales no se quedan atrás. El Malpensante ha estado enraizado en Bogotá, donde ha operado en sedes conectadas con el ánimo cultural de la ciudad: primero en Teusaquillo, con funcionamiento hasta 2001 en su casa fundacional estilo Tudor del parque Mamatoco; de ahí pasó a la casona neobarroca de “piedra muñeca” en la calle 34, donde se inauguró Casa Malpensante con estas palabras: “Zarpamos en esta nueva aventura un día soleado marcado con la fecha del 1 de septiembre de 2009 y, abusivamente, nos estamos deseando buen viento y buena mar”.
Ahora, cuando se aproxima el cumpleaños número 30, la revista se ha asentado en una casa familiar, fiel a la arquitectura capitalina de la década de 1950, en pleno barrio San Felipe. Transcurrido el tiempo, varían los contenedores (de la fachada neobarroca de la calle 34 con carrera 15 se pasa a la “piedra muñeca” de la Cra 23 # 73-27), y recobra bríos nuevos el lema de la revista: “pase bien, hable mal”.
El viento y el mar (en medio de esporádicos huracanes y tsunamis) han dejado una estela de proyectos estupendos enraizados en esta iniciativa. Aquí ofrecemos un listado breve de las muchas iniciativas arrastradas en estos años, como un abrebocas de los que vienen en un muy próximo futuro.
PROGRAMACIÓN
Marzo - Noviembre 2026
FRANJAS DE CONTENIDO
Demostración de oficio / Martes 4:30 p.m. - 6:30 p.m.
Patio sonoro / Miércoles 5:00 p.m. - 7:00 p.m.
Ser feliz con la materia gris / Miércoles 5:00 p.m. - 7:00 p.m.
Talleres / Miércoles
Artes de la conversación / Jueves 5:00 p.m. - 7:00 p.m.
EXHIBICIONES GALERÍA
Ser feliz con la materia gris - volumen I / 18 Marzo - 28 Abril
Jorge Duque: objetos de fábula / 5 Mayo - 30 Junio
Ser feliz con la materia gris - volumen II / 8 Julio - 30 Agosto
Tres décadas pasando bien, hablando mal - 30 años El Malpensante / 8 Septiembre - 10 Noviembre
Escaparate + La Malpensante Moda, Arquitectura, Diseño & Artesanía / 20 Noviembre - 15 Diciembre
El espíritu de nuestro tiempo
Circulan ventiscas y aires límpidos que entran con brío por las ventanas que abrimos en nuestra cotidianidad actual. Es una metáfora del ambiente tenso y al tiempo vibrante del mundo globalizado y local que nos circunda, aquel en el que desarrollamos nuestra expresión, convivimos y hacemos.
No en vano poseemos los tres dones que señala la filóloga Irene Vallejo "imaginación, conciencia y fantasía" en tanto seres humanos que nos diferencia del resto de los seres vivos. De esta manera nos abocamos al mundo contemporáneo desde SillaVerde, persistiendo en acercarnos "al lado luminoso de la humanidad" en la búsqueda de la belleza como expresión creativa y artística a través de los oficios, las técnicas y las materias primas. Nos compromete el cometido de narrar para nuestro tiempo -este tiempo- aquello que honra el relato del diseño contemporáneo con el patrimonio biocultural del país: sus protagonistas, contextos de naturaleza, historias y hallazgos en medio de múltiples desafíos. Lo hacemos a través de una revista impresa; un podcast; una serie audiovisual; foros de conversación pública y diversos proyectos colectivos de exhibición tanto artística como comercial. Siempre enfocados en compartir conocimiento con las personas, nuestro público (tanto el cautivo como el que va acercándose con ímpetu curioso). Creemos, sobre todo, en el intercambio constante de ideas, experimentos, hallazgos y deslumbramientos íntimos.
VOCACIÓN DEL ESPACIO ACTUAL
Casa Malpensante es un centro cultural. Un concepto devenido en paraguas creativo e interlocutor con el público. Con vocación de amplificar el talento de profesionales y artesanos vinculados a innumerables oficios y disciplinas. En 2025 significa el renacer de un "hogar" que durante años anteriores ha dado cabida a las voces y manifestaciones creativas de aquellos que interpelan nuestra era desde el buen hacer de la escritura, la lectura, la fotografía, la ilustración, los textiles y los artefactos hechos con las manos que abarcan el fascinante capítulo del diseño aplicado a la indumentaria, la decoración interior y la arquitectura. Al tiempo que impulsamos un sello editorial, abrimos espacio para conversar de manera tan rigurosa como cercana sobre temas múltiples que abordan las áreas de conocimiento en que estamos inmersos. También nos gusta compartir bebidas espiritosas y delicias de la cocina local creativa que piensa en el país rural que nos alimenta. Hablamos, compartimos y disfrutamos al son que nos toquen. ¡Bienvenidos /as!
Rocio Arias Hofman
Vocación del espacio actual
Heredera del espíritu que impulsa su revista desde 1996, La Fundación Malpensante alienta hace más de una década un férreo empeño por potenciar los valores que sostienen la concordia social y fortalecen la democracia. Por ello, está especialmente comprometida a estimular el diálogo ciudadano y un ámbito sano para el despliegue de la opinión pública. Así, la Fundación destina sus recursos a enriquecer hábitos que fomentan una ciudadanía parlamentaria, es decir, capaz de discutir y conversar; se emplea en estimular la creatividad implícita en el uso del juicio crítico ciudadano y propone una celebración constante del placer con que pueden divulgarse las artes y las ciencias en el camino común hacia la paz.
Asentada hoy en la sede de Casa Malpensante, la organización cobija una pléyade de proyectos para cumplir su misión, que parten de la publicación digital y en papel de la revista El Malpensante, así como la de libros en las colecciones de su sello “Libros Malpensante”. Convencida del rol inestimable de la educación y de las virtudes de la lectura y la escritura en la forja de sociedades bien informadas, con sus publicaciones la Fundación ofrece al público de habla hispana textos, ilustraciones y fotografías cuya curaduría solo obedece a exigentes estándares sobre su propia calidad. Mediante la gestión editorial, participa además en diversas ferias del libro a lo largo del hemisferio y sostiene alianzas con todos los actores del sector cultural dentro y fuera de Colombia.
La actividad editorial referida se complementa propiciando la conexión de las audiencias con los autores en distintos eventos (como festivales, talleres, clubes de lectura, exposiciones), en cuya gestión se cultivan las habilidades de voluntarios y practicantes a través de la “Escuela Malpensante”: un teatro de experiencia estimulante para los primeros pasos profesionales de jóvenes interesados en el periodismo, el diseño gráfico y la gestión cultural. Finalmente, despliega su energía y el talento de artistas y otros colaboradores en la creación de contenidos para formatos multimedia, como podcasts, conferencias y conversaciones en línea, que aloja en sus canales digitales y promueve mediante un rico cuerpo de redes sociales.
La Fundación Malpensante concibe el universo cultural como una suma diversa de saberes, entre los que no solo atesora el patrimonio biocultural de las manifestaciones de las comunidades y entornos locales, sino también los conocimientos que legan a la sociedad las instituciones democráticas y los sectores productivos y empresariales. La Fundación Malpensante es entonces un interlocutor creativo y un aliado del sector privado, tanto como del público, y honra los esfuerzos de una ciudadanía emprendedora e ingeniosa que cada día aprende a ponerse de acuerdo, y aprovecha y potencia el legado de su trayectoria y de sus esfuerzos. En esta convicción, como organización sin ánimo de lucro, la Fundación Malpensante suma su energía a la de aliados como Silla Verde, entre otras compañías con las que comparte sus valores e ilusiones por la construcción conjunta de un futuro optimista, respetuoso de los deberes que soportan las libertades civiles y cuidadoso de la vida y del planeta.
María José Montoya, Directora Fundación Malpensante
2006-2011
PROYECTOS
Nuestra institución lleva casi treinta años dedicada a promover todo tipo de narraciones. El público nos pone atención porque conoce nuestra afición por ellas y, para que siga atento, necesitamos congregarlo bajo el paraguas amplio de nuestra Casa. Piénselo un poco. No es buena idea dejar que las avalanchas sigan avanzando sin talanqueras. Ayúdenos a interponer una bien grande y valiosa, de palabras, de fotos, de ilustraciones y de textiles y artefactos. Eso le va a procurar un gran placer, el placer de favorecer la cultura y trancar la barbarie.
Andrés Hoyos, fundador El Malpensante.